La vitamina C es uno de los antioxidantes tradicionales mejor establecidos que conoce el hombre y sus potentes beneficios para la salud, especialmente para la prevención y el tratamiento de enfermedades infecciosas se han demostrado claramente a lo largo del tiempo.

La investigación también ha demostrado que la vitamina C es selectivamente citotóxica para las células cancerosas cuando se administra por vía intravenosa (IV) en dosis altas, y tiene una serie de beneficios cardíacos y cardiovasculares.

Se ha encontrado que la vitamina C es selectivamente citotóxica para las células cancerosas cuando se administra por vía intravenosa. Es más efectivo para detener el crecimiento de células cancerígenas que los productos farmacéuticos comunes.

Las células madre del cáncer son la semilla de la multiplicación de las células cancerosas. Estas células madre son la causa principal de la resistencia a la quimioterapia. Esta resistencia conduce a la falla del tratamiento en pacientes con condiciones avanzadas de cáncer.

¿Cómo mata la vitamina C a las células cancerosas?

Para eliminar eficazmente las células cancerosas, es necesario que haya una concentración muy alta de vitamina C en la sangre. La única forma de obtener estos niveles extremos es mediante la administración intravenosa (IV). El uso de vitamina C liposomal oral puede lograr los mismos resultados a una fracción del costo, así como una mayor comodidad.

El mecanismo detrás de la capacidad de la vitamina C para atacar selectivamente las células cancerosas tiene que ver con la generación de peróxido de hidrógeno, que es en última instancia lo que mata a las células cancerosas.

Nuevo estudio prometedor

En un nuevo estudio realizado en el Holden Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Iowa, los investigadores pudieron comprender mejor cómo la alta dosis de vitamina C mata las células cancerosas. La vitamina C se descompone fácilmente, generando peróxido de hidrógeno, que puede dañar el tejido y el ADN.

En el mismo estudio, se observó que las células tumorales son mucho menos capaces de eliminar el dañino componente de peróxido de hidrógeno que las células normales. Un nivel muy alto de vitamina C no afecta el tejido normal, pero puede ser perjudicial para los tejidos tumorales. El alto nivel de peróxido de hidrógeno presente cuando la vitamina C se introduce en el torrente sanguíneo mata las células madre del cáncer.

¿Por qué los tejidos normales (sanos) no se ven perjudicados por la presencia de altos niveles de peróxido de hidrógeno? Esto se debe a que los tejidos sanos tienen formas efectivas de eliminarlo, por lo tanto, previenen una acumulación a niveles tóxicos.

La vitamina C ayuda a eliminar y matar células con ciertas mutaciones genéticas. También puede ayudar a disminuir el crecimiento de las células de cáncer de próstata, páncreas, hígado y colon.

La vitamina C también se puede usar para ayudar a mejorar los síntomas asociados con el cáncer y el tratamiento del cáncer, como náuseas, fatiga, vómitos y pérdida de apetito, así como para mejorar la calidad de vida en general.

La vitamina C es barata, natural, no tóxica y fácilmente disponible, por lo que tenerla como un arma potencial en la lucha contra el cáncer sería un paso significativo.

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Source: Neal’s Yard Remedies